instituto
¿Ser o no ser?
Vecinos protestando, dimes y diretes, alcalde-médico que se opone, ministro-médico que contesta, son algunos de los hechos que han ocupado la atención de los peruanos en los últimos días por la construcción del Instituto Nacional de Salud del Niño en nuestro distrito, en la intersección de las avenidas Javier Prado y Rosa Toro.
Muchos son los argumentos que las diferentes partes expresan, los cuales pueden ser válidos o no. Sin embargo, debemos detenernos en algunas consideraciones que sirvan para efectuar una reflexión más profunda y objetiva.
En primer lugar, se debe aclarar la naturaleza del instituto, similar al de neoplásicas, en donde serán derivados los niños que ameriten una atención muy especializada. En otras palabras, su funcionamiento no será el de un hospital que atiende un raspón o una curación de primer orden; será para casos complejos en beneficios de niños no sólo de Lima, sino del país entero.






